DIA 4: LOS ESPACIOS DE LA BIBLIOTECA UNIVERSITARIA

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Novena de la Biblioteca Universitaria (Reflexiones) / Por Jairo Hernán Díaz Arias (JHDA) – 01/01/2021 – Blog –

¿Cuál será el futuro de los espacios de la Biblioteca Universitaria?

No sé por cuando tiempo más este tipo de espacios se llamará biblioteca universitaria, lo que creo es que se transformará y tendrá ese concepto de biblioteca por un tiempo más.

Miremos esto, si tiene pan se llama panadería, si tiene ropa para la venta es almacén, si tiene medicamentos para la venta será farmacia, si tiene herramientas y pinturas se llama ferretería y así pueden llegar otros ejemplos; entonces me viene una duda, si el local no tiene pan, ropa, medicamentos o herramientas ¿Cómo se llamaría?

Cuando estos espacios universitarios no tengan libros, ¿se continuarán llamando bibliotecas?, ¡Ah! se me olvidaba, claro, según muchos colegas, contarán con los famosos Makerspace, Learning Spaces, espacios de encuentros o áreas lúdicas de juegos, incluyendo salas de computadores, espacios para teatro, exposiciones y en general para cultura. Sobre esos temas en Google: encontrará 87.500 resultados con la búsqueda: “makerspace bibliotecas universitarias”, sin las comillas.

Así que la reflexión de este día 4 no es realmente saber que es Maker o Learning o con qué ocupar el espacio de la biblioteca universitaria. La reflexión es, si esto llega a suceder, es decir: “que los espacios de las bibliotecas físicas se transformen o incluso desaparezcan” ¿qué sucederá con nosotros como bibliotecólogos y/o profesionales de la Información? ¿Qué haremos?

Los espacios de la biblioteca universitaria no hacen al profesional de la información

Era una pequeña trampilla las anteriores preguntas.  Así como un profesional de la salud salva vidas incluso por fuera de un hospital; nosotros no dependemos de un edificio o del almacenamiento de libros y revistas para ejercer y aplicar nuestros conocimientos.

Ese concepto no es nuevo y está muy bien planteado en la siguiente cita: “El objeto de estudio de la bibliotecología no es la biblioteca, así como el objeto de estudio de la medicina no es el hospital” de la doctora Stella Morales.

Así es, nuestra preocupación – creería – no debe estar enfocada por los espacios físicos y edificios de las bibliotecas – al menos no en las universitarias – tampoco por los textos impresos o digitales. Si lo debería estar en el sistema informativo documental, la gestión de la información (contenidos) y la relación directa, confiable con el usuario.

Todo lo que nos ayude a vincular esos sistemas debe ocupar el espacio de la biblioteca, me refiero a tecnología y también a nuestro conocimiento de ella para gestionar las fuentes, la calidad de la información y entregarla, crearla o curarla de forma confiable para el usuario, tal y como la necesita, lo más aproximado posible.

No somos cuidadores de herramientas de los makerspaces, tampoco administradores de áreas de ocio y/o entretenimiento; menos controladores de tiempo para el uso de las impresoras 3D; no, no hemos aprendido para esos otros trabajos o actividades no intelectuales de los supuestos “nuevos servicios” de la biblioteca. Eso no quiere decir que no los ofrezcamos o implementemos.

¿Espacios mayormente ocupados por libros y revistas desaparecerán?

Para que no crean que estoy inventando el agua tibia, hice esta consulta en Google: “Bibliotecas sin libros” y este es el resultado (noten los años):  cerca de 168,000,000 resultados (0.35 segundos)

  • La primera biblioteca sin libros del mundo – BBC News Mundowww.bbc.com › mundo › noticias › 2013/05 › 130523…
  • 23 may. 2013 — El estado de Texas en Estados Unidos, inaugurará próximamente la que se considera es la primera biblioteca sin libros físicos del mundo.
  • Bibliotecas sin libros | Letras Libreswww.letraslibres.com › mexico-espana › bibliotecas-sin…
  • 19 sep. 2012 — A principios del XX, había 60 bibliotecas públicas. Linda Sametz de Walerstein (Vasconcelos: El hombre del libro. La época de oro de las …
  • BiblioTech, las bibliotecas sin libros físicos ya existen – Clipsetclipset.com › bibliotech-bibliotecas-sin-libros.  Nace la Bibliotech un nuevo tipo de bibliotecas donde sólo se pueden leer libros electrónicos. ¿Tendrá éxito este híbrido de distribución del pasado y futuro de …
  • Bibliotecas sin libros | Letras Libres184.72.35.63 › blogs › articulos-recientes › bibliotecas-…
  • Tal vez fue la dotación inicial. Sin embargo, no hubo continuidad. Medio siglo después, las bibliotecas seguían sin libros. Las bibliotecas universitarias fueron …
  • ¿Bibliotecas sin libros? | DOCUMOTIONdocumotion.ar › bibliotecas-sin-libros
  • Libros digitales, libros que no están hechos de “carne y hueso” es decir de papel. La Biblioteca sin libros existe … 8 may. 2016 · Subido por Michigan Medicine

No es nueva la idea de no tener colecciones físicas, quería mostrarles que las transformaciones están avanzando desde hace tiempo.

¿Es posible tener espacios sin espacios en la biblioteca universitaria?

Pasamos de un edificio, bloque o área…al espacio infinito de posibilidades de la red y la tecnología.

Pasamos de estanterías llenas de libros, revistas, periódicos, enciclopedias y otras fuentes… a libros y revistas electrónicas o digitales en la nube.

Del problema del robo, pérdida y/o deterioro del material bibliográfico… a libros y revistas en la nube que no se pueden dañar o perder.

De cantidades de libros almacenados por si acaso… a colecciones nítidas, más útiles y depuradas a un solo clic del usuario.

De gestión de multas por la demora en la devolución, al no cobro de multas gracias a la devolución automática o la descarga libre para uso individual.

Del área de circulación (préstamo y devolución) a la gestión automática de estos procesos.

Del área de referencia… a la referencia virtual, automática o semi automática, humana o por bots virtuales, usando sistemas como WhatsApp, chat y correo electrónico.

De la colección o área de trabajos de grado, producción intelectual o tesis… al repositorio institucional, mas visibilidad, mas impacto, mas acceso, menos espacios llenos de estanterías.

De las grandes colecciones de enciclopedias, con metros y metros lineales de espacio físico… a enlaces en nuestro sitio web.

De espacios como los depósitos de biblioteca, con colecciones en ocasiones obsoletas… a recursos digitales actualizadas y digitales por suscripción.

Del espacio de la hemeroteca con colecciones incompletas y limitadas…a todo el poder de las revistas electrónicas suscritas o abiertas en cantidades asombrosas y directamente de la fuente.

Al costo del servicio de canje por correo tradicional… a compartir o buscar directamente las URLs de las publicaciones que nos interesan y forman nuestras colecciones virtuales.

Del área de procesos técnicos… a la gestión directa de las colecciones por las editoriales o proveedores, quienes nos entregan los registros del material suscrito o incluso adquirido en formato MARC y RDA, simplemente para agregar, si se llegase a necesitar en los catálogos de nuestras bibliotecas.

Los espacios de las bibliotecas pueden existir sin metros cuadrados de espacios físicos y con impresionantes yottabytes de información en internet.

Desde un WhatsApp, hasta una app por áreas especializadas o generales para dar apoyo y guía a los usuarios, contar con un sitio web dinámico, el uso de blogs y guías temáticas, mediando por diversos canales, incluyendo las redes sociales y nuestro canal en YouTube.

Comentario final: son reflexiones, ideas en voz alta, no dogmáticas, que pueden ser activadores o no para desarrollar otras ideas.

¿Se acuerdan de las discos tiendas?

Hago una asociación con la música: antes dependía de un lugar para ir comprar, también de un soporte físico y un dispositivo especial para escucharlo; primero en vivo, después la radio, el disco en sus diferentes soportes, incluyendo vinilo, los casetes, los discman o walkman, el CD, luego el DVD, los Ipot y el MP3, MP4, ahora Spotify o Deezer y muchos otros streaming, incluyendo los canales de televisión especializados en música.

Tantos cambios, pero no hemos dejado de escuchar nuestra música preferida, usted tampoco dejará de leer, ver o escuchar sus obras literarias o de aprendizaje, sus contenidos y obras.

Lo increíble es que en muchas ocasiones no somos conscientes del cambio, solo sabemos que ya estamos inmersos en el.

FIN