DIA 3: EL PERSONAL DE LA BIBLIOTECA UNIVERSITARIA

Novena de la Biblioteca Universitaria (Reflexiones) / Por Jairo Hernán Díaz Arias (JHDA) – 30/12/2020 – Blog –

¿Qué personal necesita una Biblioteca Universitaria?

Imagino que inmediatamente vino a su mente la estructura tradicional de la biblioteca, personal para el área de servicio al público, desarrollo de colecciones, procesamiento técnico, hemeroteca, por nombrar algunos. ¿Funciona? sí, es lo tradicional.

Pero no es la idea de este día 3 de la novena, no es la reflexión que invito hacer, lo explico: vamos a suponer que quiero montar una empresa, tengo un amigo ingeniero civil, una amiga abogada y otro que no estudió de forma oficial, pero que tiene muchas habilidades, es muy creativo. Juntos vamos a iniciar un emprendimiento de lavado y reparación de bicicletas y motos, ninguno de los tres sabe del tema, pero no hay un negocio así en la ciudad, detectamos el problema, planteamos la solución y tenemos una base de presupuesto para iniciarlo. ¿Qué tipo de personal necesita el negocio de lavado y reparación de bicicletas y motos?

Espero que el ejemplo anterior permita entender que es el negocio el que nos dirá el tipo de personal que se requiere, así debería ser en una biblioteca universitaria, ¿está claro?, así suene reiterativo, hacemos parte de una universidad. Entonces necesitamos caracterizar nuestro entorno: ¿Cuál es la misión y visión de ella? ¿Qué objetivos tiene? ¿A qué comunidad de usuarios va a servir? ¿Qué proyectos impulsará a través de qué programas académicos? ¿Cuál es su impronta? ¿Qué la diferencia de las demás? ¿Cómo funciona? ¿En qué zonas? ¿Virtual, presencial, mixta? ¿Con o sin profesores tradicionales? ¿Con o sin edificios? ¿Cómo es su infraestructura en TICs y conectividad?  y quizá otros datos que afinen lo que necesitarán como insumo de información para configurar nuestra library.

Todos estos elementos marcarán la pauta del perfil del bibliotecólogo que se requiere y de otros profesionales que integremos al equipo, así una empresa universitaria podrá avanzar con el área que dará respuesta e información confiable para la toma de decisiones, en los procesos de enseñanza, aprendizaje, investigación, extensión e innovación o creación.

Sinceramente, en lo que a mí respecta, como experiencia personal les comparto: lograr un equipo así, solo me sucedió en una empresa de petróleos aquí en Colombia, buscaron personas con perfil para un proyecto específico, mi habilidad en ese entonces y que pocos bibliotecarios o profesionales de la información tenían, estaba relacionado con la digitalización de imágenes y el uso de los computadores (fue un curso gratuito que realicé vía internet). Así, cada uno de los integrantes tenía habilidades fuertes en áreas como catalogación, clasificación, gestión de MARC, almacenamiento, sistemas y archivos, seguridad de la información, captura con RCAA, digitalización de imágenes, manejo de ALEPH, S.G.C. y otros.  Se conformó un equipo que desarrolló un sistema y ejecutó un proyecto con éxito. Éramos los integrantes necesarios, ni más, ni menos, incluso se nos daba reentrenamiento y capacitación con los mejores del país.

Hagamos otro símil, me interesa que esto quede claro y pueda inspirar a alguno a reconfigurarse; quizá es más fácil y práctico hacer el ejemplo con un equipo de futbol: los entrenadores no les dicen a los jugadores “dígale a su hermano que venga y juegue”, “usted que hace por ahí caminando, pase y juegue con nosotros”; “ole, usted que es malo jugando baloncesto, por qué no intenta con futbol”, parece un chiste, parece. ¡No verdad! el entrenador no lo hace de esa forma, observa, se toma su tiempo, escucha y analiza antes de decidir quiénes de la plantilla de jugadores tienen las habilidades y competencias necesarias, o qué debe reforzar del equipo. Por eso contratan a los que contratan, un Cristiano Ronaldo en la delantera con un alto nivel de gol y un Cuadrado en la defensa pero que tiene salida por el lateral, también hace asistencias y marca goles.

Lo ven, que genial poder conformar un equipo de trabajo con base a unos objetivos y proyectos, en este caso universitarios, me lo imagino, hará que siempre estemos al pie de lo que se necesita, no girará en torno a los proyectos de un solo directivo, sino a soluciones e ideas que la institución necesita, lo que apalancará la empresa académica de la cual hace parte.

Explorar esas habilidades y capacidades, le permitirá a quien se encargue de configurar el equipo de la biblioteca, asegurar que no tendrá solo a alguien que se graduó en una profesión, sino a un integrante que sabe, que tiene experiencia o ideas y que las está demostrando. De esta forma el director (entrenador) no tiene que destinar tiempo para enseñarle, quizá sí para reforzarle; porque para aprender lo básico está la formación que obtuvo en sus 4 o 5 años de estudio en su institución educativa. Incluso buscando ese perfil requerido, existen universidades prestigiosas que han contratado a personas que no acreditan títulos universitarios, pero que han demostrado capacidades y habilidades.

¿Existen ejemplos así o solo es una utopía? Quizá existen en nuestra región, su universidad puede ser una de ellas, pero no lo conozco. Voy a mostrar uno que permite entender, porque esas instituciones están donde están, miremos una de las mejores y más reconocidas instituciones a nivel mundial, el Instituto de Tecnología de Massachusetts:

¿Interesado en trabajar en las bibliotecas del MIT?

Las Bibliotecas del MIT buscan candidatos calificados que se dediquen a cumplir con nuestra misión de promover la investigación, la enseñanza y el aprendizaje en el MIT y más allá. Nuestro objetivo es desempeñar un papel de liderazgo en el avance del conocimiento para resolver los desafíos globales mejorando el descubrimiento, uso, recopilación, creación, gestión, difusión y preservación de información en todas las disciplinas. El personal de la biblioteca en todos los niveles contribuye a esta misión y a una cultura que valora la apertura, la inclusión, la innovación y la comunidad.

El MIT está firme y activamente comprometido con la diversidad dentro de su comunidad y particularmente da la bienvenida a solicitudes de mujeres calificadas y candidatos de minorías. Las Bibliotecas buscan profesionales que adopten con entusiasmo la empatía, el coraje, la autorreflexión y el respeto de un lugar de trabajo multicultural, diverso e inclusivo, y que se esfuercen por incorporar esos valores en su trabajo e interacciones.

…en un pdf que adjuntan indican entre otras: *“Maestría en bibliotecología / ciencias de la información o campo relacionado. Experiencia en biblioteca académica y/o de investigación y/o entorno de servicio al cliente durante épocas de crecimiento y cambio. Experiencia trabajando con software específico de bibliotecas en uso en el MIT (por ejemplo, Aleph, Alma, ILLiad y / o RAPID ILL).  Experiencia en compilar, administrar, manipular y presentar datos (por ejemplo, Excel, Access). Experiencia demostrada en la planificación y gestión de proyectos con éxito en una biblioteca de medio ambiente” (Esto es solo una parte, en otros documentos indican que requieren y cuáles son los requisitos, competencias, experiencia y habilidades de quienes quieran presentarse) (La negrilla es mia)

*Access Services Manager-Hayden library (IDLA). (n.d.). Retrieved December 30, 2020, from https://libraries.mit.edu/about/files/2020/11/ASM-Hayden.pdf  

‌Los salarios de unas vacantes actuales en el MIT (2020) están entre los U$56.000 y los U$103.000 dólares al año (multiplique por el valor del dólar en su moneda, divida por 12 y no se compare jajajajaja) entre $16.000.000 y $29.000.000 millones de pesos colombianos mensuales, además de otros beneficios en salud y bienestar.

Organigrama de la Biblioteca del MIT

En la biblioteca del MIT tienen toda una estructura encargada de dar dinamismo a cada una de las áreas de la biblioteca: director general, director de desarrollo, director de publicaciones, asistente ejecutiva, sub director administrativo de servicios, director de investigación y aprendizaje, director de colecciones, director de tecnología, director de centro de investigación, comunicaciones, humanos, adquisiciones, otros.

Todo este equipo de personal, funciones y cargos, muy común en casi todas las bibliotecas latinoamericanas. (me disculpan la ironía).

Cada universidad tiene una misión y una visión (aunque casi todas se parecen, así lo redacten de forma diferente) docencia, investigación y extensión están vinculadas, las unidades de información deberían estar en cada una de ellas de forma transversal, recopilando y aportando en un sistema de información que permita ser eficiente con los datos y lo que con ella se gestiona, totalmente integrado, presente y de acción continua; eso lo debe hacer el equipo de la biblioteca.

Sin embargo, aterrizando el tema, las bibliotecas no tienen siempre la oportunidad de contar con el personal suficiente, idóneo, competente en lo personal y profesional, en algunas, es solo un profesional en el área intentando avanzar en todos los espacios que se requieren: biblioteca, hemeroteca, centro de documentación e incluso archivo, alguien pensará que es exagerado, pero deberían salir de sus curules en la ciudad y ver otras regiones.

¿Qué tanto valoran al profesional de la información, al bibliotecólogo?

Hace unos años fui a una entrevista, necesitaban un bibliotecólogo para una biblioteca universitaria en el centro del país, solicité priorizar mi atención pues estaba trabajando para una UT (Unión Temporal) en Ecopetrol y no me habían dado permiso, así que dada mi necesidad de buscar otro trabajo pues el proyecto estaba terminando, me fui al finalizar la tarde y debía regresar lo más pronto a Bogotá ese mismo día. (estaba volado)

Al llegar vi varios de mis ex estudiantes ahora graduados y otros profesionales en el mismo lugar esperando pasar a la entrevista. Después de saludarlos, pasé directo, todo el alto mando estaba allí presente, saludos cordiales van y vienen; casi que antes de iniciar, hice la pregunta que estoy seguro nadie hace al menos tan rápido: “¿Cuánto es la asignación salarial mensual?”  No se imaginan las caras de los personajes, me devolvieron la pregunta, indiqué que tal como a ellos me gustaría ganar muchos millones, sin embargo, entendía dónde estaba, así que propuse para esa época unos $3.500.000 pesos colombianos, algo como U$ 858 dólares aproximadamente al cambio de hoy. Esta historia es de hace unos 13 o 14 años atrás – ni modo que adelante 😊; di ese valor porque es lo ganaba en Ecopetrol.

La respuesta fue: “no, lo lamentamos, incluso nosotros quisiéramos ganarnos eso”, con sonrisas y despedida salí a los 15 minutos de regreso a Bogotá. Sin duda habrá llegado alguien muy capaz a ocupar ese cargo, incluso con menos necesidades económicas que el suscrito.

¿Qué tiene que ver esto con el tema del día 3?

Todo, se evidencia que no todas las instituciones valoran el trabajo que se realiza en una biblioteca, lo ven incluso como una oficina más, tienen en mente que se trata de prestar, devolver y guardar libros, no imaginan todo lo que el profesional en bibliotecología, de la ciencia de la información puede hacer por la entidad y su desarrollo en la gestión de la calidad, acreditación y fortalecimiento del proceso de enseñanza, aprendizaje, investigación, extensión e incluso de innovación, creatividad y visibilidad.

Algunas instituciones no piensan en el éxito del cargo, la experiencia demostrada por quien debería ocuparlo; su enfoque está en ofrecer el menor valor posible de la asignación salarial. Por ello nombran en ocasiones a personas que no tienen la formación requerida y/o el conocimiento para darle vida a esa unidad de información, simplemente esperan que funcione, que hagan el trabajo de sostener una colección, suscribir bases de datos, prestar y devolver libros y revistas, pero no ven, insisto en ello, todo el poder que tiene una Biblioteca Universitaria y su equipo, para el logro de sus objetivos estratégicos.

Comentario final: Lo que acabo de redactar puede no ser su caso o el mío, estamos rodeados del personal que queremos, el idóneo y competente; pero quise hacer esta reflexión de esta forma, para evidenciar que mientras exista una organización académica universitaria, la necesidad de una Biblioteca estará allí, no para tener colecciones, si para desarrollar servicios y proyectos que la dinamicen lo que ella gestiona y produce en favor de la sociedad. Es otro enfoque de lo que tradicionalmente las personas o empresarios, incluso rectores ven como una Biblioteca.

FIN.